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Cartas a Mónica

Carta a Mónica · 2017

22 de agosto de 2017
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Todavía hay veces que no me creo que ya no estés. Hoy hace dos años que nos dejaste, dándonos una lección de vida a todos, luchando hasta el final. Como me propuse, voy a intentar en cada aniversario hacer que la gente se pare unos minutos y los dedique a tu memoria o a la reflexión. Te mereces eso y muchísimo más. Es sorprendente lo que me ayudas desde tu foto en mi mesita de noche, tu carita mirándome en silencio. Desde tu mirada de paz, me transmites que ningún problema es tan importante, que, salvo la muerte, todo es relativo. Cuando un problema me atormenta, miro tu foto y de alguna manera me relajo, nada es tan importante, hay que tener una visión más sobrenatural, amargarse menos y disfrutar más, mañana se puede acabar todo. Te has convertido en mi talismán. Está claro que hay que llenar la vida de cosas que nos alegren de verdad y nos hagan sentir plenos y orgullosos, hay que estar contento y convencido de lo que se hace en cada momento porque nunca se sabe cuando va a llegar nuestra hora... En definitiva, se trata de estar en paz con uno mismo. Cuando mire hacia atrás, quiero sentirme orgullosa y satisfecha con mi vida, la única pena es que no vayas a estar aquí conmigo para compartirlo. A ti te llegó la hora cuando nadie lo esperaba, tenías miles de planes y dejaste muchos quehaceres pendientes en Murcia y ves, te marchaste y la vida siguió, el mundo no paró. Esos temas que tenías no serían tan importantes como creías. Lo que sí que nos faltó a ti y a mí fue una última conversación de despedida, siempre echaré en falta eso hasta que nos volvamos a reunir. Eso es lo que más me ha podido atormentar todo este tiempo, que no nos despedimos diciéndonos lo mucho que nos queríamos. Me faltaron tus últimas palabras, tus últimos consejos. Mónica, echamos de menos tu risa de pava y tú "mogollón, mogollón, mogollón"! Te mando un beso muy grande con todo el amor que tengo. ❤️